En la finca casi todos sabemos qué es un abono. Pero cuando se habla de bioestimulantes salen las dudas: ¿es lo mismo?, ¿reemplaza el abono?, ¿vale la pena? Aquí se lo explicamos sencillo.
El abono alimenta, el bioestimulante activa
El abono le entrega a la planta los nutrientes que necesita para vivir: nitrógeno, fósforo, potasio y otros elementos. Es la comida.
Un bioestimulante no es principalmente comida. Son sustancias, muchas de origen natural, que ayudan a la planta a aprovechar mejor esa comida, a tolerar el estrés (sequía, calor, frío, poda) y a responder con más fuerza en momentos clave como el rebrote o la floración.
Una forma fácil de verlo: si el abono es el almuerzo, el bioestimulante es lo que le ayuda al cuerpo a aprovecharlo y a recuperarse después de un día duro de trabajo.
¿De qué están hechos?
Los bioestimulantes más usados en el campo son:
- Extractos de algas marinas: traen sustancias que ayudan al crecimiento y a la tolerancia al estrés.
- Ácidos húmicos y fúlvicos: ayudan a que los nutrientes se mantengan disponibles para la raíz.
- Aminoácidos: son "ladrillos" que la planta puede aprovechar, sobre todo cuando está estresada.
- Sustancias que actúan como las hormonas naturales de la planta, como las que vienen en las algas.
- Microorganismos benéficos, en algunos productos.
¿Reemplaza el abono?
No. Un bioestimulante no reemplaza un buen plan de fertilización hecho según el análisis de suelo. Lo que hace es ayudar a que ese abono rinda más. Si la planta no tiene comida, ningún bioestimulante hace milagros.
¿Cuándo vale la pena usarlo?
- Después de la siembra o el trasplante, para que arranque y eche raíz.
- Después de la poda, la zoca o la cosecha, para que se recupere y rebrote.
- Antes y durante la floración, para apoyar la flor y el cuajado del fruto.
- Antes y después de un verano fuerte, una helada o mucho invierno, para que aguante mejor el estrés.
¿Cómo se aplica?
Hay dos formas: a la hoja (foliar, con bomba de espalda) y a la raíz (drench o fertirriego). Le contamos las diferencias en este artículo.
Los bioestimulantes Rayzen
En Rayzen tenemos dos, uno para cada etapa del cultivo:
- Rayzen Crecimiento Vegetativo: con extracto de algas, ácido fúlvico, aminoácidos, nutrientes y bioactivadores. Para brotes, raíz y recuperación.
- Rayzen Floración y Cuajado: para la etapa de flor y formación del fruto.
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